Caminando sola entre el vacio, con un cumulo de emociones, sintiendo el viento.
El calor que comparte tu existir con el mío… nace fuego.
Corriendo acompañada de tu aroma, besándote la mano
Con la que me brindas luz, luz que viaja en mis adentros y recorre fosforescente el camino que dejaron tus huellas sobre mi piel.
Se quedan estancadas en el momento en el que estabas aquí.
No te extraño, te pienso, te vivo.
Has pasado de largo, no sé si quisiera que no fuese así.
Gracias por el rose de tu esencia con mi olfato, que huye de ti como si quisiera acercarse más de esa forma.
Suena sin elocuencia, sin forma ni textura, tanto como tú, tanto como la forma y el instante en que voltee hacia donde descubrías de repente tu interior.
Y es así como quiero hacerte saber que quiero conocer tu gusto, tu mirada y cada una de las células que conforman tu ser.
No te quiero conocer a ti, quiero saborearte (saberte) por partes sin excusa ni pretexto, quiero… debo, ¡lo hare!